La creatividad es la gran cualidad valorada en el siglo XXI y a contradicción de la creencia popular, la creatividad no es un don, es algo que se aprende, se desarrolla y se alimenta.

Existen diferentes actividades, rutinas, hábitos y demás, para fomentar la creatividad, pero poca atención se presta a los espacios físicos ¿Es posible crear espacios que impulsen la creatividad? Sí, mil veces sí.

Las oficinas de trabajo suelen ser esos lugares en donde  pasamos un alto porcentaje de nuestras vidas aprendiendo, produciendo y creando. El espacio afecta a los colaboradores, es por ello que el desafío es desarrollar un lugar (oficinas, salas de reuniones, etc) con un ambiente lo suficientemente propicio para alentar la colaboración, creatividad e innovación.

Entornos creativos ¿cómo?

Ambientar un lugar que ayude a dar rienda suelta a nuestras ideas no siempre empieza y termina en la decoración. La estimulación de los sentidos que activan nuestro pensamiento creativo tiene que ver con lo sensorial, la imaginación y la diversión, y todo eso no se encuentra en sólo en cuadro.

Las propuestas son infinitas y van desde la implementación de reuniones al aire libre, almuerzos fuera de la oficina, caminatas, hasta la decoración con texturas que despierten la imaginación.

Mejorar la productividad, los procesos de innovación y el bienestar de los colaboradores requiere del justo equilibrio de una multiplicidad de factores. Algunos tips a tener en cuenta:

Romper con la rutina. No es necesario hacerlo todos los días, pero una vez a la semana proponer una actividad distinta, para trabajar, puede ayudar a los procesos creativos. Caminatas para presentar ideas, almuerzos en el exterior y demás, son originales ideas para generar nuevos caminos en la resolución de dificultades.

– Hacerlo físico. El principal problema de la generación de contenidos es su carácter abstracto. Darle al cuerpo un poco de movimiento puede despertar nuevas ideas y evitar la frustración de no poder materializar el pensamiento.

– Trabajo colaborativo. En este tipo de trabajo, la interacción y  comodidad son  pilares claves. Intercambiar ideas, pensamientos, lógicas y formas de llevar acabo ciertas tareas,  puede ser súper productivo a la hora de encarar nuevos proyectos. Salas de reuniones, de entretenimiento, de almuerzo, oficinas grupales y más, funcionan a la perfección. Inclusive, las mejores ideas surgen en espacios de relax, confort y entretenimiento, es decir, cuando pensamos que no estamos trabajando.

Los registros importan. A veces las idean aparecen de la nada y luego se desvanecen sin dejar huellas ¿Dónde están cuando las necesitamos? Por esto y más, es fundamental que nuestro espacio físico de trabajo cuente con elementos necesarios para registrar aquellas manifestaciones de inspiración pura. Anotadores, pizarras, corchos, post its, grabadores, todo, todo vale.

A simple vista parecería una misión imposible implementar cada uno de estos tips, pero tampoco es necesario. Conviene analizar en detenimiento y con capacidad crítica el estado actual del grupo de trabajo y entablar vínculos de sinceridad con los colaboradores para hacer hincapié en sus gustos, preferencias y necesidades. Con un poquito de motivación todo es más factible ¡Adelante!