Las empresas están compuestas por un grupo de personas que forman equipos en pos de objetivos en común. No reconocer la relevancia de las emociones en el ámbito laboral, puede convertirse en un verdadero problema ya que las mismas afectan nuestra vida diaria e influyen en nuestras decisiones.

Emociones en el ámbito laboral-02Feb16_Destacada

Según reportes realizados por el Gobierno de Estados Unidos, las compañías pierden fortunas por enfermedades laborales relacionadas con el estrés y la ansiedad. Tan sólo en el año 2003 este costo ascendió a 65 millones de dólares. Es por ello que las empresas saben que un empleado sano y feliz puede ser mucho más productivo que uno con conflictos emocionales.

La falta de Inteligencia Emocional en una empresa, tiene un costo. Cualquiera de las deficiencias emocionales de un equipo de trabajo puede traducirse en un descenso de la productividad, un aumento de los accidentes laborales y una huida sistemática de los trabajadores más capacitados en busca de entornos laborales más agradables.

Gestión de emociones

Existen diversas maneras de reconocer cuándo las emociones están entorpeciendo dentro del ámbito laboral.  La sensación de agobio al no terminar a tiempo un proyecto, poca concentración en pasajes de la jornada o una continua irritación por el flujo que toma el trabajo son algunas de ellas.

Desde la perspectiva de la Inteligencia Emocional, gestionar las emociones implica reinterpretar cada emoción concientizándose de su proceso: identificar plenamente la  emoción, reconocer su causa, entender sus reacciones corporales y pensamiento intrusivos sobre ello.

¿Cómo identificar el problema?

Al reconocer qué emoción invade, es necesario encontrar su causa. Para ello se necesita ser muy observador y determinar qué situación o agente provoca la misma. Posterior a ello, reconocer el tipo de reacción que se adopta en el momento.

Esto permitirá gestionar emociones y entender cómo uno acostumbra a asimilar cada una de ellas, para así enfrentar cada tipo de emoción de la manera más eficiente.

“Tips inteligentes”

Es necesario brindar al personal  herramientas que los ayuden a liberar tensiones y encontrar el camino indicado para evitar que su productividad sea afectada. Algunas de ellas son:

– Meditación: estudios demuestran que esta actividad permite suprimir pensamientos obsesivos.

– Stop: cuando invade una emoción negativa es recomendable parar y asimilarla, distraerse en el momento de crisis, o tomar un pequeño break con el fin de evitar que las emociones se apoderen de la mente.

– Hidratación: las bebidas bajas en estimulantes o con cualidades relajantes como el tilo, son facilitadores para lograr esa Inteligencia Emocional.

De parte de los jefes,  se requieren el desarrollo de nuevas competencias, de actitudes  diferentes ante los empleados para lograr un clima laboral propicio que aliente al crecimiento e involucramiento. A todos ellos, es recomendable potenciar la capacidad de expresar las quejas en forma de críticas positivas.

La revisión de los procesos y control sobre los errores son unas de las funciones más importantes de un jefe y el feedback no suele ser un arte que domine con soltura. Para ello, es fundamental que un jefe sepa ser crítico sin ser hiriente y transmita lo que necesita de cada miembro de su equipo, propiciando la mejora con actitud positiva, reconociendo el talento de cada persona del equipo y mostrándoselo.

A veces llegar a entender y aplicar esto implica un trabajo interno sobre el cual se necesita un guía. Desde Enlace, recomendamos la contratación de profesionales especialistas en el tema, para que cada organización encuentre su equilibrio, favoreciendo la productividad e innovación.